El MVP (minimum viable product, «producto mínimo viable») es la versión más pequeña de una aplicación o sistema que ya resuelve el problema principal del usuario, sin funciones de más que solo retrasan el lanzamiento. Eric Ries popularizó el término en su libro The Lean Startup como forma de validar una idea con el mínimo de tiempo y dinero antes de invertir en ampliarla.
En un sistema de empresa interno se aplica una lógica parecida: en lugar de pasar meses planificando un sistema «perfecto» con todas las funciones imaginables, la empresa construye primero el núcleo - el seguimiento de encargos, clientes o tareas -, que el equipo empieza a usar de inmediato y va ampliando según la necesidad real, no según suposiciones hechas de antemano.
Las plataformas no-code apoyan directamente este enfoque: el MVP de un sistema interno puede construirse en una tarde y seguir evolucionando sobre la marcha, sin necesitar un nuevo ciclo de desarrollo con cada cambio.
Ver también: Qué es un prototipo, Qué es un citizen developer, Qué es la deuda técnica.